El Curso Internacional de Arpa Horta de Lleida pretende unir la riqueza de un instrumento mágico con la de un paisaje agrícola.
El curso se desarrollará al largo de un ciclo de cuatro años que permitirá descubrir las diferentes caras de este espacio cambiante con el tiempo. Al igual que el ciclo de la vida, el curso empezará en la primavera del primer año y, pasando por el verano del segundo año y el otoño del tercero, concluirá en invierno del cuarto año. Este ciclo permitirá explicar el paso del tiempo a través de la música y la natura, y mostrará la relación entre agri-cultura y musi-cultura, entre espacio y tiempo, entre sonido y silencio…

El Arpa, instrumento descendiente del arco y ya existente en tiempos de los Faraones, ha formado parte de la cultura musical de países de todo el mundo, aunque con nombres y formas diferentes. El arpa clásica tal y como la conocemos hoy en día, consolidó su forma y estructura en Francia a principios del siglo XIX de la mano de Sébastien Erard, luthier e hijo de François Erard, contemporaneo de la reina y arpista María Antonieta.
Un instrumento singular, delicado como la flor del cerezo en primavera, melodioso como el canto del ruiseñor, rítmico como el cric-cric de la cigarra en las noches de verano, dulce como la fruta, inspirador como el vuelo de la golondrina, romántico como el rojo del sol poniente en otoño, tranquilo como el leve movimiento de los árboles, cristalino como el agua del río, misterioso y envolvente como la niebla invernal.

El Horta de Lleida, patrimonio agrícola productivo de unas 6.500Ha que rodea, caracteriza y da personalidad a la ciudad de Lleida, igual como lo hacen la Seu Vella y el Río Segre. Es la despensa de abastecimiento de fruta y verdura de primera cualidad para los ciudadanos, a la vez que regulador térmico y verdadero combatiente del cambio climático.
Un paisaje singular, gran sinfonía de colores, sonidos y olores donde coexisten de forma natural harmonía, ritmo y melodía. Es un marco único para acoger la sensibilidad de arpistas de todo el mundo que tendrán el privilegio de añadir el canto de sus dedos a esta partitura lleidatana.